Cerramos el ciclo de seminarios de manos sensibles al empuje de manos

Este fin de semana hemos tenido el último de los cinco seminarios, del ciclo con el currículum completo de trabajo en parejas dentro del taijiquan estilo yang. Durante todo el curso hemos visto Manos sensibles: estructura corporal, como conectar y mantener esa conexión, concepto de espacio personal; Ocho Métodos de Disco (Ba Pan Jia Zi Dingbu). Recibir, neutralizar y emitir en diferentes contextos. Estudio de las neutralizaciones ante empujes directos a una y dos manos, luxaciones a los brazos, presiones y estoques de palma; Cuatro Manos (Sizheng Tuishou): estudio de las cuatro energías cuadradas (peng, lü, ji, an) en el ejercicio clásico junto con la revisión de diferentes métodos de invertir el círculo; y Dalu: estudio de las cuatro energías diagonales (cai, lie, zhou, kao) con las tres variantes del ejercicio. Análisis de cómo el cuadrado se puede convertir en diagonal, relaciones entre las energías cuadradas y diagonales.

Y para este último quedaron los Pasos: diferentes métodos clásicos para introducir el trabajo de los pasos antes de dar el salto al movimiento libre. Tenemos paso seguido (3×3), paso cubierto (3×2) y paso circular.

En teoría también íbamos a dar “el salto al movimiento libre”, pero al final Javier fue clemente con nosotros, la “clase media”, y el curso se convirtió en uno sobre “pasos y repaso”, cosa que agradezco profundamente – aunque también lo siento por los avanzados, que debieron quedarse con ganas de más.

Pero, conociéndoles, no creo que les haya molestado dedicar ese tiempo a profundizar sobre temas que ya les eran familiares. También se me viene a la memoria algo que cuenta Scott M. Rodell, en su libro Taiji Notebook for Martial Artists:

“…(en un seminario de empuje de manos con Ray Haywood) … todo el grupo avanzado estuvo trabajando rutinas básicas de empuje de manos con una mano. A mitad de la sesión, Haywood detuvo la clase y contó una anécdota sobre un amigo suyo, un karateca quinto dan de Goyo Ryu, a quien había preguntado si aún practicaba rutinas básicas. El karateca le respondió: ¿crees que cuando yo las practico son básicas?…”

Pues eso

Pasos y repaso. Trabajando dentro del ejercicio de cuatro manos, incorporando pasos adelante, atrás, de costado; siempre respetando y aprovechando la secuencia de las energías… Así como el trabajo en parejas nos muestra nuestros fallos en el trabajo de formas, el intentar incorporar pasos, nos muestra con claridad meridiana nuestros fallos en cuatro manos. Una vez más, cada herramienta que añadimos a nuestro arsenal taichuanero, también nos ayuda a identificar lagunas en nuestro uso de las otras herramientas.

Ya sé que suena un poco raro referirse a formas, métodos de disco, cuatro manos, cambios, pasos, formas de parejas, incluso armas, como “herramientas”, pero así es como las veo.

En tajiquan (supongo que en otras artes marciales también), realmente no existen las “técnicas” ni las “aplicaciones”. El currículum no consiste en aprender una serie de x técnicas (infalibles, por supuesto), ni tampoco aprender n cantidad de aplicaciones posibles de cada movimiento. No hay una lista de la compra de la que podamos seleccionar algunos movimientos que nos gustan, y desechar otros que no entendemos, digo, que nos gustan menos. Lo que hay son Principios y Herramientas para asimilarlos. De los Principios no voy a hablar, que esto es una crónica, y de las Herramientas ya he hablado: formas, métodos, trabajos de parejas, armas, etc.

Cada herramienta mejora nuestra percepción de los principios, y al hacerlo, mejora nuestra ejecución y comprensión del taijiquan y de las demás herramientas. La espiral, omnipresente en el arte.

Es una buena “prueba del algodón”: si cuando aprendes algo nuevo, no ves de forma distinta lo que ya creías saber antes, entonces es que algo no está bien y quizás deberías empezar a plantearte cosas…

Un ciclo terminado, ahora toca empezar la campaña para el próximo: a ver si reúno quorum y conseguimos que se repita, al menos alguno de estos seminarios, el próximo año

Gracias Gente y Gracias Javier

Teresa Antón

Había una pregunta que escuchaba a menudo referida al tiempo que llevaba trabajando en Tai chi y la respuesta era siempre la misma “poco”, y esa es la sensación que tengo y la que tendré quizá siempre. Quiero decir que el Tai chi es un arte que se hace con la práctica y con el día a día y es algo que como me comenta Marta, en lo que no hay que tener prisa, sólo constancia y ganas de aprender y cuánto más profundizas te vas dando cuenta que el abanico de conocimientos es muy amplio.

Todos tenemos una búsqueda en la vida y para muchos una de ellas es el saber, que también lleva una actitud, la de recibir y abrirte a lo que el otro tiene que dar… Este fin de semana he hecho el “curso de pasos”, al principio parecía algo nuevo y desconocido; pero según vas escuchando las explicaciones de Javier vas comprendiendo que no, que todo es uno, es el último curso y es el primero…Todo integrado, cada curso por individual es aplicado tanto al siguiente como al anterior a medida que los conocimientos y la práctica se van acumulando es como si cruzaras un puente, un “paso difícil” pero necesario para llegar a la otra orilla y unirlo todo para lograr un avance, un nuevo paso y un “repaso”, pequeñas semillas plantadas con dedicación y recibidas con entusiasmo por parte de todos los que ahí estuvimos; recibiendo, compartiendo y entregando. Me quedo con el buen sabor de boca de un año que ha servido para saber hacia dónde quiero seguir mi camino.

“Ten paciencia con todo lo que siga sin resolverse en tu corazón, intenta amar las preguntas, como habitaciones cerradas y como libros escritos en un idioma extranjero. Si vives en la pregunta, tal vez algún día, sentirás la respuesta.” Rainer Maria Rilke.

Puri Farraces