Por Santiago Arnanz

Por fin llega el viernes, ya son las 17:25 y es el momento que muchas personas llevaban esperando estas últimas semanas. Apenas cinco minutos después comenzaba un seminario inolvidable para todos los asistentes. Ya Javier nos había preparado a principios de Mayo con un intensivo además de todo el trabajo que traíamos de nuestras casas. Por fin tenemos de nuevo a Sam Masich entre nosotros, esta vez para afianzar parte de lo que llevábamos realizando todo el curso, la forma de 5 secciones de espada.

Comenzamos puntualmente y al más puro estilo Sam, de forma distendida, amable y simpática. Entre bromas, tras las presentaciones de la gente que vino de primeras, empezamos a trabajar… Un estiramiento rápido y pronto a ejercitarnos, dar los pasos con la apertura y orientación de pies correcta mientras con la espada fingíamos luchar con un ejército invisible e invencible. Después seguimos con otro de parejas donde, simulando que nuestras manos eran afilados aceros, teníamos que evadir los ataques del contrario y marcar los ataques al enemigo manteniendo de forma correcta la postura y sobretodo la distancia…Aunque parecía un poco surrealista ver a tanta gente trabajando de esta manera tan peculiar, ayudó a espabilarnos, meternos en el ambiente de trabajo y perder un poco la vergüenza que nos quedase. Ya el resto de la tarde fue dedicada a trabajar fuertemente la forma, tratamos los primeros movimientos de la manera más profunda que podíamos, viendo su significado, sus aplicaciones en ataque y defensa, y la correcta estructura del cuerpo.

A las 20:30 dejamos las espadas para poder cenar juntos y así reponer las fuerzas, aunque con alguien como Sam cerca, ni en el bar se puede dejar de practicar taichi como lo demostró haciendo aplicaciones marciales con Manolo o inmovilizaciones conmigo…

Son las 10 de la mañana siguiente y volvemos al gimnasio donde calentamos como la tarde anterior… aunque ahora en el ejercicio por parejas uno llevaba espada y el otro no. ¡Hoy hasta parecía un poco más fácil! Se empezaba a notar la confianza en nosotros mismos. A media mañana, tras haber pasado ya de la primera a la segunda sección, descansamos tomando un buen desayuno a base de zumos, café, te y bollitos cortesía de Javier, Paloma y Lucia… Con ese buen rollo y con tal ambiente, abordamos el final de la segunda sección antes de irnos a comer a las 14.

Por la tarde, a las 16, y con una mezcla de sueño, cansancio y ganas de trabajar, abordamos la tercera sección hasta dejarla tiritando. Las bromas se sucedían con las explicaciones, aligerando así la carga que ya tenían nuestras cabezas por la cantidad de información tan valiosa que Sam nos iba soltando a paladas. Cada dos por tres nos surgían dudas y a veces el maestro estaba ocupado, pero gracias al a Javier, Maribel y compañía, con su ayuda las lecciones se quedaban antes, resolvían nuestros problemas y nos permitían profundizar más rápidamente. Y así entre una cosa y otra… rápidamente se termina la clase, y es que se nota que cuando estás a gusto, el tiempo vuela.

La noche, al igual que la pasada, no tiene desperdicio, pues el “tercer tiempo” con la gente de este curso siempre es inolvidable, y es que ahí tampoco dejamos de aprender.

El último día comenzó con energía gracias a las Rosas de la clase, que con sus “cafeses” y las torrijas, animaron a todos a darle el último empujón que necesitaba la forma. El calentamiento fue el más especial de todos los que hicimos… simulábamos en grupos de cuatro un combate donde todos luchaban contra todos y dos se manejaban con espadas y dos simulaban con las manos… Al principio se intentaba mantener un poco la estructura del cuerpo, pero cuando más de uno (entre ellos yo), perdió el norte y empezó a hacer que sus manos más que espadas, eran pistolas, todo se convirtió en risas… Sobretodo con Sam tratando de imitarnos. Antes de comer ya habíamos empezado la quinta sección, ¡Buen trabajo!

Tras la comida, pudimos terminar la forma y disfrutamos de varias exhibiciones a cargo de Sam, Javier, Maribel… donde observamos todas las similitudes entre las distintas formas de 5 secciones, ya sea de mano vacía y con espada, mano vacía y mano vacía por parejas, o parejas de mano vacía y parejas de espada.

El curso termino con la necesaria foto de familia y con una gran multitud de aplausos bien merecidos, ofrecidos por unos estudiantes que nunca podrán agradecer lo suficiente todo lo aprendido durante estos tres días.

¡Gracias a todos!