Formación de monitores de Tai Chi Chuan (2ª parte): Aportaciones desde la psicología del deporte

Por Javier Arnanz

Desde mi perspectiva como psicólogo deportivo trataré de aportar algo a esta disciplina para tratar de solucionar, o por lo menos minimizar los problemas comentados en el reportaje anterior. Y, ¿cómo puede colaborar un psicólogo del deporte en el TCC? Dependerá fundamentalmente del ámbito del TCC con el que vayamos a trabajar. En el TCC para la salud, el más habitual y el que se practica en la mayor parte de las escuelas, el lugar del psicólogo estará fundamentalmente, además de en la detección de las necesidades de los practicantes e instructores, en la formación de los técnicos en el manejo de variables y herramientas psicológicas para que trabajen de una manera más adecuada. El objetivo, por tanto, será que el trabajo del monitor sea psicológicamente adecuado de manera que los alumnos obtengan un mayor disfrute de su actividad, reduciendo el número de abandonos y aumentando la cantidad de beneficios para todo el grupo.

Además de los diferentes objetivos que puede perseguir el grupo, existen diferentes estilos de TCC muy distintos en cuanto a exigencia, espíritu y aplicación. Es por eso por lo que el plan de formación debe fundamentarse en enseñar las habilidades de manera que cada instructor pueda aplicarlas a su estilo y objetivo particular.

Hipótesis de trabajo

El problema de falta de adherencia se mantiene en cierta medida por una inadecuada formación de los monitores. Al mejorar la formación de los monitores dándoles los recursos necesarios para poder gestionar de una manera más eficaz a los grupos y para planificar y organizar mejor las sesiones de entrenamiento se reducirá en cierta medida el abandono al entrenamiento del TCC.

Objetivos de formación

Respecto al programa del grupo

  • Determinar cual es el fin último del grupo. Cual es el objetivo del trabajo de TCC dentro de este grupo. Aprender TCC no es un objetivo válido. Puede serlo para una persona que se apunta a las clases, pero no para el entrenador. ¿Qué es lo que quiere transmitir? Marcial, salud, meditación, competición, ¿Cuáles son los valores que va a mostrar? Disciplina marcial, grupo de ocio, misticismo,…
  • Establecer cuales serán las habilidades que debe adquirir cualquier alumno de este grupo: relajarse, respiración, capacidad de introspección, habilidades marciales, físico, ritmo…
  • En función de lo anterior, diseñar el currículo de trabajo: cuales son las formas que se van a trabajar dentro del grupo, que orden y cuales son los criterios para comenzar a aprender la siguiente forma.
  • Diseñar ejercicios individuales y por parejas específicos para aprender habilidades concretas que complementen el trabajo de las formas. Estos ejercicios deben estar muy bien diseñados para introducir los nuevos conceptos en unas condiciones controladas, restringiendo todos los elementos que puedan interferir para luego poder ir introduciendo los estímulos necesarios hasta llegar al movimiento, técnica o aplicación completo. El objetivo es que pueda haber un aprendizaje progresivo que permita al alumno sentirse competente durante todo el adiestramiento.
  • Planificar la temporada. En función del grupo principal y además teniendo en cuenta como se integrarán los nuevos alumnos en el plan general.
  • Planificar las sesiones en función de ese plan de la temporada. Es importante tener en cuenta alternar el trabajo general de las formas del TCC con ejercicios específicos que potencien el aprendizaje de los objetivos planteados de manera que las sesiones sean variadas y amenas. Los objetivos de cada sesión deben ser pocos y estar muy claros para el entrenador. Los errores más comunes son:
    • Pretender hacer muchas cosas en una sola sesión o un mismo ejercicio.
    • Que el entrenador no sepa que es lo que pretende conseguir en la sesión o en cada ejercicio específico.
  • Establecer un sistema de control del progreso para que los alumnos puedan tener un feedback sobre su trabajo. En relación a esto hay diferentes métodos que pueden resultar útiles, como los grados por cinturón (simbólico, no real como en otras artes marciales), estableciendo unas diferencias de nivel por colores o grados, de manera que cada estudiante se encuentre ubicado en su nivel correspondiente y pueda plantearse sus propios retos para conseguir el nivel siguiente. Es importante que estos niveles no se reduzcan simplemente a conocer un número determinado de formas sino que implique unos requisitos de desempeño muy objetivos y claramente establecidos de antemano, de manera que se pueda centrar la atención durante los entrenamientos en los puntos realmente importantes de las técnicas, en lugar de la floritura vistosa del movimiento. Esta opción, aun a pesar de las ventajas que acarrean, está muy mal vista por la comunidad de practicantes, fundamentalmente profesores por una falsa creencia de que va en contra de la “filosofía del arte” poner grados o citurones.

Desarrollar una serie de habilidades de gestión del grupo. Conocer que factores pueden afectar a la adherencia y como es posible hacerlos funcionar a su favor.

  • Ajuste de expectativas: La mayor parte de los abandonos se dan el mismo día que se comienza y el resto, antes de que pase el primer mes. El ajuste de las expectativas debe ser lo primero que tiene que hacer un instructor ante cada nuevo alumno. Hay que interesarse por que es lo que espera del TCC, cuales son sus objetivos y cuanto va a dedicar a la actividad. En función  de su respuesta, ajustar la información que no sea del todo correcta y explicar el tiempo de aprendizaje en función del tiempo de dedicación. Comentar el funcionamiento del grupo para que disminuya la incertidumbre sobre la nueva actividad y plantear una visión muy general de cuales van a ser sus objetivos, pero sobre todo, haciendo hincapié en el primer objetivo general para él y sus objetivos para la sesión. Los primeros días son muy lentos y es fácil que se salga con la sensación de no haber aprendido nada, pero si se plantea un objetivo para esa sesión y lo consigue, será un refuerzo que le haga repetir para futuras sesiones.
  • Establecimiento de objetivos: adecuados al tipo de grupo, teniendo en cuenta la edad, expectativas, preferencias de manera que el alumno se motive adecuadamente por el trabajo dentro de ese grupo.
  • Entrenamiento en refuerzo y corrección de errores.
  • Establecimiento de normas de funcionamiento: Cuando deben estar los alumnos en la sala o lugar donde se va a entrenar, con que antelación deben estar, deben estar ya vestidos y preparados,… Como empieza el entrenamiento, hay un saludo general y luego se hace un calentamiento conjunto, los alumnos deben ya haber calentado por su cuenta,… Que pasa si alguien llega tarde, calienta, se incorpora directamente, espera a que el instructor le de permiso para entrar en la clase,… Tipo de ropa y calzado que deben llevar, como hacer preguntas y en que momento,… Como se dirige el instructor a los alumnos, deben parar lo que estaban haciendo o pueden continuar,… Como deben interactuar entre los alumnos cuando están haciendo algún ejercicio, los que tienen más nivel con los nuevos,…
  • Conocimiento sobre las variables psicológicas implicadas en el rendimiento, aprovechamiento y disfrute de la práctica deportiva. Habilidades para motivar al grupo, para manejar la frustración o la falta de competencia de los alumnos en ciertas tareas,…

¿Y ahora que?

Evidentemente la formación por parte de los profesionales de la enseñanza del TCC en estos conceptos dependerá única y exclusivamente de las inquietudes personales que cada uno tenga. Ningún programa formativo hasta ahora había tratado todos estos temas con la profunididad adecuada. Sin embargo, gracias a la actuación de algunos profesionales del campo se están abriendo puertas para que quienes quieren algo más puedan encontrarlo. En la actualidad, este programa que se ha desarrollado forma parte de los estudios de la Escuela Superior Serrato desde este año.

Además, está pendiente de desarrollo preparar una formación on-line en estos conceptos desde la escuela Virtual de AprendeTaiChi.com.

Cada uno es responsable no sólo de su calidad técnica a la hora de presentarse como maestro, profesor o instructor, sino también de su calidad como formador de manera que sea capaz de hacer llegar a cada uno de sus alumnos aquello que necesita.

Si estás interesado en ampliar estos conocimientos o en aportar o sugerir algún tema puedes hacerlo a javier@aprendetaichi.com.

BIBLIOGRAFÍA

  •     Arnanz, F. J.. (2006) Habilidades psicológicas para entrenadores de Taijiquan. (Texto no publicado, elaborado para los cursos de monitor de la Escuela Superior Serrato). Madrid: www.aprendetaichi.com.
  •     Buceta, J. M.. (1998) Psicología del Entrenamiento Deportivo. Madrid. Dykynson
  •     Buceta, J. M.. (2004) Estrategias Psicológicas para Entrenadores de Deportistas Jóvenes. Madrid. Dykynson
  •     Cooper, E. y Higgins, S.. A Hundred Flowers, Teaching Taijiquan. Trabajo presentado en el International Forum on Taijiquan 2006. Thunder Bay, Ontario (19-21 de Julio, 2006)