Curso de principios del Tui Shou con Manolo Mazón

El fin de semana del 10 y 11 de noviembre tuve el placer de asistir a un curso de tui shou con el maestro Manolo Mazón. Para mí, como practicante de taiji desde hace más de una década ha sido muy gratificante e instructivo poder apreciar éstas enseñanzas de la mano directa de Manolo, que comparte sus conocimientos de un modo amplio, sincero y ameno, ayudando con ejemplos sencillos pero eficaces a todo el mundo, desde profesores como yo, hasta los alumnos más recientes que acaban de descubrir el taiji. Todo practicante debe estar familiarizado con las «trece fuerzas», principios básicos con los que todos empezamos y punto común de todos los estilos de taichi en todo el mundo; éstas trece técnicas básicas divididas en 8 métodos de manos (Ba men, ocho puertas) y cinco métodos de pies (Wu bu, cinco pasos) son los principios elementales de las acciones en el movimiento y en el empuje de manos en el taiji quan.

Manolo nos ha dado todo lo necesario para comprender éstas energías, y empezar a ponerlas en práctica entre los compañeros (ya que en el tui shou son necesarias dos personas) con algunos de los métodos más imprescindibles del empuje de manos, Peng (expandir, rechazar), Lu (desviar, atraer), Ji (presionar) An (empujar)… Me he sentido muy cómodo con sus enseñanzas, que he disfrutado desde principio a fin y me han ayudado a desarrollar mi entendimiento del arte del taiji quan. Desde éstas líneas le agradezco la gran calidad de sus enseñanzas y espero seguir aprendiendo con él una parte tan importante y significativa para el taiji como lo son los ejercicios de empuje de manos.

César Sánchez Hita

Dice un refrán que “Un libro se abre con interés y se cierra con provecho” Es lo que ha sucedido estos días 10 y 11 de Noviembre, en el Curso de Estructura y Aplicaciones del Taichi, impartido por Manolo Mazon en Madrid.

Manolo, nos abre el libro y nos lleva por sus páginas, en ellas surgen palabras como “Peng” “Lü” “Ji” “An” “Cai” “Lie” “Zhou” “Kao” y como buen maestro, nos conduce a sus aplicaciones con una forma amena y familiar “levanta el brazo, expande, húndete, cambia el peso !!!!! es la otra pierna, ahora desvía ¿lo entendéis?

Los movimientos a sus indicaciones son como un balanceo que va atendiendo a las palabras, el movimiento hace que tomemos conciencia de las posturas que hemos de retener, de la técnica que hemos de emplear para que consigamos una estructura lo mas perfecta posible y asi a la hora de hacer nuestros ejercicios, no solo sean eficaces sino que también recibamos beneficios en nuestra propia salud.

Manolo nos explica por que la suavidad es importante, aprendemos que cuando elegimos volvernos suaves, sintonizamos el cuerpo y la mente conectando con uno mismo muy sutilmente.

Como contrarrestamos una fuerza dura, respondiendo con una cantidad equivalente de suavidad, para que la acción sea armoniosa y encuentre la tecnica correcta, es decir, equilibrando el ataque del adversario antes de efectuar el nuestro.

La realidad de practicar en pareja y de no utilizar la fuerza, da una clara perspectiva de los métodos para liberar el stress y calmar la mente. Los resultados que notamos son que te vuelves mas sensible, suave y consciente. Notamos que es una sensación muy agradable.

Manolo nos pone al alcance de descubrir la suavidad, a estar familiarizados con lo difícil que es no quedar atrapado en las propias emociones y reaccionar, después, con efectividad ante un ataque ¡Si! Realmente creo que hoy hemos cerrado un libro que esperamos volver a abrir para seguir estudiándolo con el mismo provecho que en este curso.

¡Gracias profe por tu buen hacer!

Alejandro Fernández Sevilla