Embarazo y Qigong

Por Amanda Vázquez

El embarazo es una especie de revolución,  física y  emocional. Cada embarazo es único pero muchas veces las mujeres embarazadas siguen unos patrones emocionales similares. Por mucho que se desee, la certeza de embarazo suele producir emociones contradictorias: triunfo (“lo hemos conseguido”), agobio (“ya no podemos volvernos atrás”), miedo (“mis amigas lo pasaron muy mal con sus hijos”), temor al futuro (“¿será un bebé sano?”), duda (“¿le seguiré gustando a mi pareja cuando desaparezca mi cintura?”).  Es sorprendente como muchas mujeres responden con miedo al embarazo aunque desearan al bebé y lo tuvieran todo planificado.

En el banco de datos sobre salud primal que desarrolló el doctor Michel Odent en la World Wide Web se pueden encontrar  investigaciones y estudios específicos cuyos objetivos son evaluar las posibles consecuencias a largo plazo del estado emocional de la madre durante el embarazo. Algunos de estos estudios indican que el estado emocional de la mujer embarazada puede tener efectos a largo plazo en aspectos como la sociabilidad, la agresividad o el desarrollo de alguna alteración o capacidad para amar.

También los conocimientos que tenemos sobre los efectos a largo plazo de la exposición a las hormonas del estrés materno pueden ayudar a dar una interpretación sobre la función de la alegría en el embarazo. La alegría es lo opuesto a ansiedad, miedo, depresión y trastorno psicológico que están asociada a niveles bajos de cortisol que es un inhibidor del crecimiento fetal.  Así, podemos aventurar que la función de la alegría en el embarazo es proteger al nonato de las dañinas hormonas del estrés. Y,  puesto que los efectos duraderos aún son perceptibles en la edad adulta, podemos presumir incluso que la alegría en el embarazo es necesaria para transmitir de generación en generación la capacidad de sentir alegría.

Todo esto conlleva una serie de implicaciones prácticas, la primera de todas debería ser  que todo aquel que atiende a embarazadas estuviera obligado a proteger su salud emocional. Pero, quizás,  la más importante de todas recae en la propia embarazada. La embarazada, conocedora de la importancia de su propia felicidad y tranquilidad durante su gestación puede procurarse los medios y/o técnicas que mejor le convengan para tal fin.

En este artículo se propone como medio el qigong, centrándose en los ejercicios de los 5 animales del doctor Hua To, para explicar cómo  puede ayudar a las mujeres durante el proceso gestacional a regular sus emociones. Estabilizando al feto durante el primer período de embarazo y favoreciendo la comunicación con el bebé. El qigong aporta armonía y felicidad a través de ejercicios suaves, respiraciones conscientes  y concentraciones profundas.

Qigong

Qi es la energía vital, el principio universal que sustenta la existencia y Gong es el trabajo, el estudio. En chino Qigong significa el trabajo de la energía. Se estima que la sabiduría y práctica del qigong se remontan a unos cinco mil años. En este arte se funden un conocimiento del hombre y de la naturaleza donde se promueve el flujo adecuado de Qi en el cuerpo. El qigong procura una sensación de limpieza a nivel del corazón y del cerebro, es decir, en el plano de las emociones, de la atención y de la conciencia.

Las Emociones

Las emociones constituyen una de las facetas para las mujeres embarazadas más desconcertantes. Conocer qué son y cómo funcionan es el primer paso para alcanzar el autocontrol.
Hay centenares de emociones, siendo las principales según la medicina tradicional china: la tristeza y la melancolía, el miedo y el terror, la preocupación, la euforia y la ira. Cada una de ellas se experimenta con múltiples matices y además en ocasiones se combinan varias para crear nuevas.

La melancolía y la tristeza
Comportamiento energético: Metal

La tristeza tiene la finalidad de ayudarnos a asimilar una pérdida irreparable. Conlleva la disminución de la energía y el entusiasmo con el que acometemos habitualmente las actividades vitales y sociales, y un encierro que nos permite llorar la pérdida, evaluar sus consecuencias y planificar cómo actuaremos cuando retome la energía. Durante el embarazo se puede sentir tristeza y melancolía por el estilo de vida que se llevaba con anterioridad a la concepción.
A nivel físico los pulmones regulan el qi, la respiración y el  tránsito de agua en el cuerpo, y también controlan el tejido epidérmico. A nivel somatopsíquico, el equilibrio de la energía de los pulmones alimenta la integridad.
Un ejercicio de qigong indicado para equilibrar la energía de los pulmones es el pájaro, descongestiona el qi de los pulmones y reajusta todo el sistema respiratorio, recobrando de esta manera el equilibrio, la dignidad y la ecuanimidad.

Miedo y terror
Comportamiento energético: Agua

Para las embarazadas esta es una emoción muy común puesto que la mayoría en algún momento suelen padecerla por la flaqueza de fuerzas ocasionadas a los cambios emocionales propios del embarazo.
El miedo hace que se retire la sangre del rostro y de otras zonas del cuerpo para llevarla hasta la musculatura de las piernas. De esta forma contamos con el aporte de oxígeno necesario para emprender una posible huida. Al mismo tiempo, el cuerpo físico se paraliza durante fracciones de segundo para que el cuerpo pensante pueda calibrar la respuesta más adecuada, por ejemplo, esconderse. Las conexiones nerviosas de los centros emocionales del cerebro desencadenan una respuesta hormonal que pone al organismo en estado de alerta general. Todo esto hace que aumente también el ritmo cardíaco y la presión arterial.
A nivel físico los riñones almacenan la esencia y controlan la reproducción, el crecimiento y el desarrollo. A nivel somatopsíquico, la energía renal equilibrada desarrolla una gran confianza en las propias capacidades y una gran fuerza de voluntad.

El ejercicio de Qigong idóneo para equilibrar ésta energía es el del tigre. Aumenta el vigor y la vitalidad para llevar cualquier proposito adelante.

Preocupación
Comportamiento energético: Tierra

Ocuparse antes de hora por lo que acontecerá es habitual en todas las embarazadas. Es muy normal que se pasen horas pensando y dando vueltas sobre cuestiones futuras. Para las mujeres con baja tolerancia hacia la incertidumbre esta emoción puede llevar a  estados de ansiedad nada deseados para el bebé y la propia madre.
A nivel físico, el bazo-páncreas regula la transformación y el transporte de energía vital, además controla el tejido muscular. A nivel somatopsíquico alimenta las virtudes de  la compasión y empatía.
El ejercicio de qigong indicado para equilibrar la energía del bazo es el del oso, que ayuda al pensamiento lógico y la razón, la crítica constructiva, la reflexión y la memoria.

Euforia
Comportamiento energético: Fuego

Ésta también es una emoción bastante común en las embarazadas. La excitación al ver el resultado positivo en el test, la alegría cuando confirman el sexo de la criatura, cuando se compra su primera ropita, etc. En el embarazo sobran los motivos para tener un estado emocional alegre, para tener una sensación de bienestar y optimismo, euforia con las buenas noticias y con los momentos placenteros.
A nivel físico se identifica con el corazón. A nivel somatopsíquico es el equilibrio de la energía cardíaca que induce a un estado de serenidad y generosidad.
El ejercicio de qigong indicado para equilibrar la energía del corazón es el mono. Favorece un comportamiento comunicativo, con claridad de ideas y gran facilidad de comprensión y asimilación.

Ira
Comportamiento energético: Madera

Hoy en día hay una gran parte de embarazos que acaban en partos tecnológicos altamente medicalizados. Esto no siempre se tiene que vivir como algo negativo, aunque, en la mayoría de casos, las mujeres que soñaban con tener un parto respetado y no lo tuvieron pueden sentir rabia o ira.
La ira  aumenta el flujo sanguíneo hacia las manos, el ritmo cardíaco y los niveles de aquellas hormonas que, como la adrenalina, generan la cantidad de energía necesaria para emprender acciones vigorosas.
A nivel físico se identifica con el hígado. A nivel somatopsíquico es el equilibrio de la energía hepática que remarca las cualidades de amabilidad y bondad.
El ejercicio de Qigong más indicado para equilibrar la energía hepática es el ciervo, que ayuda al autocrecimiento de la madre, entendido como trabajo de superación y le aporta una clara perspectiva de futuro.

En la medicina tradicional china todas las enfermedades físicas, emocionales y mentales se diagnostican como una disfunción básica de la energía del sistema humano.  Durante el embarazo se puede, mediante la práctica de los ejercicios de qigong, especialmente los cinco animales del doctor Hua To, equilibrar el qi del cuerpo de la madre e inhibir los sentimientos negativos que tanto perjudican al bebé. Consiguiendo regular y equilibrar el qi de la madre durante el embarazo, el parto y el puerperio.

Amanda Vázquez
amandavapu@gmail.com
Doula
Practicante de Qigong
Instituto Qigong de Barcelona
www.institutoqigong.com

Bibliografía

Odent, Michel. La vida fetal- El nacimiento y el futuro de la humanidad.
Réquéna, Yves – La gimnasia de la eterna juventud.
Apuntes del curso de monitor de qigong
http://www.monossabios.com/13_Las_5_emociones.html
http://www.institutoqigong.com/