Buscando el corazón de la esgrima

Por Jaime Girona Durán

La espada es un gran símbolo tanto en Oriente como en Occidente. Quizá no sea el arma más eficiente, ni la más empleada en las batallas, pero sin duda es la más cargada de connotaciones. Durante muchos siglos ha formado parte de la vestimenta, siendo ornamento y a la vez medio de defensa personal. La encontramos en cuadros, esculturas, poemas e historias, es un símbolo casi omnipresente.

Desde su desarrollo en bronce a las estilizadas hojas de acero modernas, observamos una  serie de características que han cambiado muy poco a lo largo de milenios. Una es el uso de la punta, pocas, muy pocas espadas no lo contemplan. Si nos remontamos a los vetustos estoques micénicos o a las jian de la dinastía Qin, observamos hojas largas, estrechas, más complejas que una simple cuchilla. La punta es lo que más impulsa el desarrollo de la esgrima compleja en Europa. Es la amenaza de la punta, la herida de estocada rápida y difícil de anticipar, la que hace desarrollar toda una batería de contramedidas que llamamos sentimiento del hierro.

Esta expresión es francesa (sentiment du fer), pero es una habilidad común a otras disciplinas como la esgrima germana (fuhlen-sentir) o la española (tacto). La idea en sí es similar a las famosas habilidades del Tai Chi Zhan, Nian, Lian, Sui y hace referencia a un proceso en el que la espada parece cobrar vida. La espada pasa a ser una extensión del brazo, como si los nervios de la mano se extendieran por los dedos, pasando a la empuñadura y la misma hoja, que «siente». Esta hoja viva se une a la del adversario, se adapta a sus acciones sin permitirle separarse y complementa sus movimientos sin oponerles resistencia. Es posible contemplar estas ideas desde muchos estilos, dejaremos algunos ejemplos:

El primero es el enfoque del estilo alemán llamado tradición de Liechtenauer, creado durante la Baja Edad Media y que perduró hasta el siglo XVI. El arma más emblemática de este estilo es la espada usada a dos manos. Sobre ella escribe uno de los primeros discípulos de Liechtenauer, Döbringer*:

Nos conmina a cortar y estocar de la forma más sencilla y cercana que podamos, sin grandes movimientos. Maneja una esgrima agresiva, en la que el adversario debe sentirse abrumado desde el primer contacto de las armas. Según este primer contacto, nos explica cómo debemos reaccionar. El sentir nos permite notar si es fuerte o débil en la espada, si presiona o espera, si quiere retirarse o cambiar a otro lado.

Si el oponente se retira, la punta debe seguirle, como si estuviese atada de alguna forma a su cuerpo. Si se nota que el oponente es fuerte, dejamos que empuje, que intente abrirnos hacia un lado, que presione y se apoye en su arma. Cuanta más fuerza utilice más abrirá sus defensas y más sencillo será herirle en sus aberturas.  Cuando el oponente no presenta resistencia, Döbringer dice que avancemos con la punta, directamente hacia sus aberturas, hiriéndole de gravedad o forzando que tenga que realizar alguna defensa más tosca, que podamos aprovechar.  Döbringer desarrolla dos acciones fundamentales: Una es winden, que significa que nuestra hoja debe enroscarse en torno a la de otro, como si fuese una serpiente. Otra es una postura llamada Sprechvanster, la ventana que habla, una guardia en la que extendemos el arma a modo de antena, para buscar las sensaciones de la otra hoja.

El maestro nos resume así su planteamiento: El débil se opone al fuerte, el blando al duro y viceversa. La esgrima de Liechtenauer es un verdadero arte porque el débil puede ganar con más facilidad al fuerte con su arte que el fuerte con su fuerza. De lo contrario, ¿de qué utilidad sería el arte?

Un enfoque parecido y a la vez muy distinto podemos encontrarlo en la esgrima española, en concreto en el estilo llamado Verdadera Destreza. Fue creado durante el siglo 16 y perduró hasta el 19. La más famosa y representativa de sus armas es la espada ropera. Si los alemanes hablaban de sentir, los españoles hablan de tacto y ángulos geométricos.

Donde Liechtenauer era directo, la Destreza es sutil. Como nos dice el maestro Pacheco de Narváez*, discípulo de Jerónimo de Carranza*: Ayudar, no resistir. Siempre será más fácil ayudar a bajar el arma enemiga que evitarlo. Donde había agresividad, encontramos pasos circulares que envuelven al adversario y le hacen sentir que aferra el aire. Liechtenauer buscaba las aperturas para colocar un ataque resolutivo. La Destreza busca dominar la hoja del otro, argumentando que la mayor victoria está en ser capaz de desarmar al otro sin herirle. A pesar de estos buenos propósitos, también posee un gran arsenal de heridas.

Hay 4 conceptos fundamentales (Además del desarme antes mencionado, llamado movimiento de conclusión) para entender la esgrima española. Uno es la agregación, el adherir nuestra espada a la del otro. Otro es el ángulo recto, que significa que controlamos la línea central, obligando al adversario a realizar ataques más amplios y visibles mientras que nosotros atacamos con poco movimiento. Los otros dos son espejos el uno del otro, el atajo y la diversión. Involucran el control del arma, sujetando o levantando, por encima o por debajo, para restringir la libertad de acciones del adversario. El movimiento circular unido a la idea del atajo abre la guardia enemiga y nos da acceso a su centro, abriendo camino a nuestra estocada. La diversión aleja el arma enemiga, permitiendo que cortemos la cara y las extremidades sin emplear grandes esfuerzos ni  forzar una posición..El maestro Agustín de Lara* escribe: Lo débil ,será más fuerte unido a la fuerza; pues así aquello que no es, en otro ser se convierte. Ayudar, no resistir, las fuerzas hace aumentar.

* Hanko Döbringer escribe en  1389  el llamado Cod.HS.3227a.,se conserva en el Germanisches nationalmuseum de Nürnberg

* Pacheco de Narváez fue maestro de esgrima de  Felipe IV. Desarrolló su carrera como soldado en las Canarias, llegando a ser gobernador militar. Escribió numerosos libros como el titulado Grandezas de la espada, de 1600,conservado en la biblioteca nacional de España.

* Jerónimo de Carranza es considerado el creador del estilo. También siguió una exitosa carrera militar y llegó a ser gobernador de Honduras y Guatemala. Se conserva su libro Filosofía de las Armas(1582) en la biblioteca nacional de España

* Gaspar Agustín de Lara es conocido por su libro Cornucopia numerosa(1675), también disponible en la biblioteca nacional de España

+ Ilustraciones con espada larga pertenecientes al tratado de Mair (De arte athletica,1542,Bavarian state library).Ilustraciones de espada ropera del tratado de Lorenzo de Rada (Nobleza de la espada,1705,biblioteca nacional de España).