Danza del León en la cabalgata de Reyes de valladolid

por Escuela Kundaly

La escuela Kundaly acompañó a la tradicional cabalgata de Reyes de Valladolid con la danza de los leones chinos. A continuación os mostramos las crónicas de algunos de los participantes en las que nos dan su particular punto de vista del evento. Aprovechamos para agradecer especialmente a la Fundacion Municipal de Cultura del Exmo. Ayuntamiento de Valladolid por habernos invitado en este y otros eventos celebrados en nuestra ciudad.

Miguel de Gárnica

Tras semanas de preparación, respuestas a nuestras numerosas dudas sobre el arte del león chino y bajo la supervisión de Manuel Mazón, nos hemos encontrado dispuestos a salir a la cabalgata de la noche de reyes de Valladolid.

Dicha preparación ha requerido un esfuerzo físico por parte de los alumnos de la escuela Kundaly y una correcta organización para el día de la exhibición, no solo en referencia a los leones sino también al uso de los instrumentos.

Ya llegado el gran día de la cabalgata, comenzamos la marcha con la satisfacción de ver a la gente a nuestros alrededores cómo admiraban los leones chinos que mostraban todos sus gestos y posturas. Al principio íbamos más tensos y dudosos pero a medida que avanzaba la marcha nos encontrábamos más sueltos y sabiendo cómo entretener a la gente.

Los niños se asustaban al ver tales cabezas levantándose por encima y abriendo y cerrando ojos y bocas, pero a la vez reían y nos llamaban para acercar y mostrar las cabezas de los leones que tanto les impresionaban.

Jaime de Gárnica

Después de un tiempo entrenando, siempre bajo la supervisión de Manuel Mazon, doce practicantes de Choy Lee Fut de la escuela Kundaly habíamos preparado la que seria nuestra actuación durante la cabalgata de reyes de Valladolid 2008.

Durante la espera anterior a la salida podían notarse los nervios y la emoción de los que allí nos encontrábamos.

Después de un tiempo calentando todas las carrozas comenzaron a moverse. Al principio, sobretodo dentro del león, el paso era lento, pero según pasaba el tiempo comenzamos a coger ritmo.

Los cambios que se ejecutaban a lo largo del recorrido, entrenados antes en la escuela, permitían a las parejas de los leones recuperar fuerzas a la vez que manteníamos el ritmo con los instrumentos.

Curiosas fueron las respuestas de los allí presentes ya que había bastantes caras de emoción y sorpresa acompañadas por alguna expresión de pánico.

Al finalizar la cabalgata uno aún se sentía con energía y la sensación de haber hecho un buen trabajo.

Paloma Escribano

Estamos en clase de Kung Fu cuando Manolo Mazón nos propuso preparar la Danza del León Chino, para llevarla en la Cabalgata de los Reyes Magos de Valladolid 2008 ; dudas, miradas de asombro…¿nosotros….? ¿la danza del León….?.

Manolo controla con maestría la situación y nos convence; “sois capaces de hacerlo”, y sus palabras actúan como un revulsivo.

Quedan pocos días y hay que trabajar duro pero el espíritu de escuela funciona. Aquí nada de especialistas, todos aprendemos a hacer de todo -llevar el León, tocar los instrumentos- y nos apoyamos unos en otros , aportamos ideas y dejamos a un lado cansancio, dolores…y dudas.

Es 5 de enero, llegó la hora de la verdad, ya estamos aquí. Vamos calentando, cada uno ocupa su puesto y, de pronto, en medio del infernal ruido se escucha una voz, “venga, hay que empezar con fuerza”. Las palabras de Manolo Mazón han llegado a nuestros oídos como si el resto de voces y gritos no existiera.

Los Leones toman vida e inician su caminar; empezamos con miedo, dudosos, pero se produce el instante mágico; la música, la gente, los niños que te llaman para tocar los leones entre miedo, curiosidad y cariño.

Sus miradas, el ambiente, el sentirnos apoyados unos en otros –sin duda el fruto de muchas horas de entrenamiento- hace que cada vez nuestros dos Leones tengan más fuerza, más vida.

Llega el final casi sin darnos cuenta, la excitación ha vencido al cansancio durante todo el recorrido. Junto a mis compañeros Alex, Iván, Carlos, Maxi Jaime, Miguel, Alberto, Esther, Estefanía, Mari y Laura, inicio el regreso al gimnasio. Nos sentimos bien, hemos sido capaces de hacerlo y al tiempo pudimos regalar alegría e ilusión.

Nunca pensamos que nuestros dos Leones –porque ya los sentimos un poco como nuestros- nos podrían ofrecer tanto.