Shisan Shi: Las trece fuerzas

Sam Masich
Traducido por Susana Martín

El aprendizaje del Taijiquan sin el estudio de la teoría Shisan Shi, es como aprender a tocar canciones sin haber estudiado música. Aunque algunas de las mejores composiciones han sido creadas por personas con conocimientos musicales muy básicos, esta misma falta de base musical es la que impide a la persona en cuestión, poder desarrollarse más a este nivel.

Hoy en día, en el mundo del Tai Chi, una gran mayoría de practicantes carecen de un conocimiento operativo de la teoría Shisan Shi, y aunque se puedan encontrar buenos practicantes, son pocos los que tienen completamente integrado en sus entrenamientos este elemento central.

Las personas que han continuado divulgando el acercamiento al arte, a menudo lo han hecho basándose parcialmente en virtudes externas a la teoría esencial del Shisan Shi del Taijiquan. Algunos por ejemplo han triunfado en competiciones marciales o en torneos, otros son poseedores de una gran personalidad y carisma, y otros son excelentes organizadores u oradores inspirados. No hay nada malo en ninguno de estos atributos, y de hecho cada una de estas virtudes puede contribuir a aumentar  la calidad de la enseñanza.

Sin embargo, en la moderna cultura de consumo, donde la habilidad para comerciar, a menudo sustituye a otras formas de credibilidad, existe el peligro de que al centrarse en esta clase de cualidades, la verdadera y necesaria maestría del Shisan Shi sea suplantada como prueba de competencia.

Cada faceta del Shisan Shi se debe presentar con sumo detalle, pero de tal forma, que cada elemento tenga relevancia con respecto al conjunto de la teoría. Si no es así, se perdería la base, y el entrenamiento se deterioraría en un popurrí de ejercicios desconectados, sostenidos por nociones vagas de “principios”. En vez de funcionar como un depósito de los grandes principios del Taijiquan, las técnicas y los ejercicios, se deteriorarían en una colección trivial de conocimientos divorciados de la teoría Shisan Shi.

PROBLEMAS AL PRESENTAR EL SHISAN SHI

Al presentar cualquier clase de conocimiento holístico, existen siempre unas dificultades propias: “los árboles no nos dejan ver el bosque”. Frecuentemente los practicantes llegan a estar tan absortos en la práctica de una sola energía, ejercicio ó técnica, que pierden la importancia del contexto en su exploración. Los practicantes de Taijiquan contemporáneos, a menudo limitan su atención a unos cuantos ejercicios, normalmente a una ó dos formas de mano vacía individual, unos cuantos ejercicios básicos de empuje de manos, un empuje de manos a pié fijo con estilo libre, y quizás una forma de espada. El limitar de esta forma el entrenamiento del programa de estudios, nos lleva a una concepción errónea del arte, y hace difícil la integración del Shisan Shi.

También hay una falta de información en lo que se refiere al Shisan Shi, y a menudo incluso cuando se proporciona esta información por parte de excelentes instructores, los alumnos no trabajan ó no piensan lo suficiente a cerca de los problemas de esta teoría esencial. Sin una base conceptual sólida, los hábitos y preferencias que aparecen, basados en las ventajas y en las limitaciones individuales de los practicantes, son aumentadas y consolidadas en “estilos”, para ser pasadas a futuras generaciones.

Por ejemplo en el empuje de manos, las personas más altas desarrollan con frecuencia técnicas basadas en el distanciamiento con respecto a la pareja, mientras que los individuos más fuertes y bajos tienden a acortar su distancia forzando situaciones con este fin. Así mismo y por otro lado, los practicantes más bajos y débiles, pueden desarrollar estilos evasivos. Los practicantes de Taijiquan que consolidan su práctica basándose en ventajas, limitaciones ó preferencias, raramente experimentan mucho de lo que realmente el arte tiene que ofrecer, y a menudo el desarrollo técnico ocurre de formas divergentes, o en el mejor de los casos paralelos a las características centrales del material original.

Para finalizar, el tratar de comunicar el concepto Shisan Shi a través de idiomas con grafía latina, es una tarea difícil debido a la inherente restricción lineal de estas formas lingüísticas.

Las Shisan Shi son aprendidas mediante un proceso de integración corporal. Para ser completamente entendidas, tienen que ser experimentadas, encarnadas y utilizadas. Sin embargo, resulta paradójico que para entrenar con eficacia por medio de los ejercicios tradicionales destinados a arraigar las Shisan Shi, el aprendizaje debe tener un  buen sentido del propósito y de la naturaleza de los ejercicios. El aprendiz de alguna manera debe sentir de forma intuitiva algo de los conceptos que los veteranos le intentan transmitir. Algunas veces ocurre que algún estudiante lo “coge” inmediatamente, pero no es lo común. La mayoría deben luchar pacientemente contra la naturaleza intuitiva de muchas de las teorías del Taijiquan, y buscar ayuda en los libros escritos sobre el arte, aunque hasta ahora, la mayoría de la literatura sobre el tema, ha sido demasiado poética, sólida. abreviada ó vaga, para proporcionar una guía a los buscadores de información.

LAS SHISAN SHI

Las Shisan Shi ó “trece fuerzas” son universalmente consideradas como el núcleo energético y conceptual del entrenamiento del Taijiquan. Son consideradas como la fuente de todas las variaciones estilísticas del Tai Chi y la llave universal que desbloquea el secreto de todo Taijiquan. Se dice que sin una raíz Shisan Shi, el arte no puede llamarse Taijiquan.  El Shisan Shi consiste en trece cualidades de fuerzas específicas, usadas en las artes marciales. Estas están divididas en dos categorías principales, la primera de ellas contiene ocho elementos asociados a la estructura y funcionamiento de brazos y manos. Estas son llamadas Peng, Lü, Ji, An y Cai, Lie, Zhou, Kao (rechazar, desviar, presionar, empujar y tirar, dividir, golpe con codo, y golpe con hombro). La segunda categoría contiene cinco componentes que se refieren a la estructura y funcionamiento de piernas y pies. Estas son llamadas Jin Bu, Tui Bu, Zou Gu, You Pan y Zhong Ding (avanzar con un paso, retroceder con un paso, contemplar a la izquierda, observar a la derecha y equilibrio central). La teoría no es descabalada. Sostiene una razonable y práctica metodología para manejar de forma habilidosa la dinámica de interacción dentro de un rango específico de combate a mano vacía. En la canción del combate atribuida a Wu Chengjing se enfatiza la importancia de las Shisan Shi:

“ Sé serio en la práctica de Peng, Lü, Ji, An.
En Cai, Lie, Zhou, Kao pon atención en flexionar y extender.
En Jin Bu, Tui Bu, Zou Gu, You Pan, Zhong Ding, debes pegarte, conectar, adherirte y seguir, distinguiendo lo lleno y lo vacío.”

“Shisan”” significa simplemente “trece”. Este es el número de buen augurio en la cultura china, particularmente por ser la suma de ocho y cinco. Estos números están relacionados con el Ba Gua (los ocho trigramas) y el Wu Xing (las cinco fases), los cuales han hecho las veces de piedra angular conceptual, desde la perspectiva de la milenaria cosmología china. Habiendo proporcionado el apuntalado estructural para muchos modelos teóricos importantes, el Ba Gua y el Wu Xing han servido para ayudar a la organización de conceptos abstractos en campos tan dispares de conocimiento como son la medicina, religión, filosofía, artes visuales, música y artes marciales. En Taijiquan, el Ba Gua y el Wu Xing están en relación con el Ba Men ( las ocho puertas,  Ba Jin ocho energías) y el Wu Bu ( cinco pasos).

“Shi” generalmente traducido como “postura” (como en las trece posturas), es un término más difícil de traducir adecuadamente. El carácter chino consta del término yi (agricultura) sobre li (poder, fuerza ó fortaleza). Esto se refiere a la clase de energías y fuerzas empleadas en el trabajo de las granjas; levantar, trabajar con la azada, arrancar, tirar, agacharse, atar, etc… Shi también significa “influencia” como en una fuerza física en la que influyen las circunstancias. Un carácter estrechamente relacionado que contiene también la palabra “agricultura”, es yi que significa técnica, destreza ó arte. Este yi es utilizado en muchos términos refiriéndose al uso de las técnicas especializadas, incluyendo wuyi (técnicas marciales) y Liuyi (las seis artes clásicas: ritos, música, arquería, carro, caligrafía, matemáticas). Por lo tanto las Shi son las fuerzas, el poder y la fortaleza que se desarrollan inherentemente en la adquisición de una técnica. Ellas son los elementos de la destreza en un arte y la potencia cinética que acompaña.

Una forma de pensar a cerca de la “fortaleza de la granja” en términos marciales, es el considerar a los boxeadores de los tiempos pasados que iban  de casa a la granja en tiempo de cosecha para prepararse para encuentros próximos. Aventaban y apilaban balas enormes de paja, entrenando los músculos para la resistencia, fortaleciéndose a través de acciones en las que daban giros cargando peso con fines pugilísticos.

Shi utilizado con la palabra Zi (aspecto, apariencia). Zishi significa “postura”, pero no resume demasiado el significado deseado con propósitos de Tai Chi. Otra serie de significados para Shi incluye por ejemplo “situación”, “estado del sistema en su globalidad” y “circunstancia”. Estas nociones de condición intrínseca, guían la investigación hacia la presencia de potencias latentes innatas escondidas dentro de un objeto, una estructura, una acción. Considerando a la vez estas dos nociones de Shi,  fuerza interna y “estado global del sistema” transmite perfectamente el sentido de intención del uso de este carácter en el Taijiquan. Tomando literalmente Shi, se refiere a la fuerza cinética y a las técnicas que inherentemente se desarrollan mientras se ejecutan las labores de un granjero. En el contexto del Taijiquan, la referencia es hacia la fuerza técnica y el potencial para influenciar, el cual reside de forma inherente en los brazos y piernas, para el uso en la clase de circunstancias para las cuales se practica el Taijiquan. Esto se inclina un poco más a la noción de “postura” en el sentido de fuerza intrínseca y potenciales que residen de forma innata en las estructuras del brazo y piernas (posturas), y espontáneamente en el contexto de distancia media en combate a mano vacía.

SHISAN SHI Y LA DISTANCIA MEDIA

La teoría de las trece fuerzas se ocupa principalmente de la dinámica propia del combate a mano vacía, lo que implica el control de la distancia media. Debido a ello, disfruta de un estatus casi exclusivo dentro de la teoría de las artes marciales, ya que pocos estilos han evolucionado estableciendo su acercamiento desde la distancia media.

Las Shisan Shi son la base y la razón de ser de prácticamente todas las formas individuales y de pareja del Taijiquan, al igual que sus famosas estrategias marciales, las cuales emplean una amplia serie de jin especializados (energías de fuerza cinética). El enfoque característico y único del Taijiquan a cerca de la posición del cuerpo, la alineación estructural y el uso del qi (energía vital), es bien conocido debido a que provee de reconocidos beneficios para la salud. Lo que es menos conocido es que todos estos métodos, son el resultado de la teoría marcial Shisan Shi.

TEORÍA TAIJIQUAN DEL COMBATE A MANO VACÍA A DISTANCIA MEDIA

Los estilos de artes marciales se pueden casi definir por su particular enfoque en una distancia determinada. Estilos como el Shaolin Changquan, Shotokan Karate y Tae Kwon Do, se centran en largos puñetazos y patadas, mientras que otras como Shui Jiao, Jiu Jitsu, Judo, Lucha Grecoromana y Lucha Libre  se centran  en las  distancias cortas de lucha. Los métodos correctos de entrenamiento del Taijiquan, se centran sobre todo en la distancia media de las técnicas del empuje de manos. La distancia media, es definida como la posición entre dos oponentes que permite a las manos alcanzar el torso del otro sin necesidad de dar un paso ó de abalanzarse  sobre el contrario, pero con una distancia entre ambos suficiente como para evitar el cuerpo a cuerpo. Esta es la esfera de interacción de la que en gran parte se ocupa la teoría Shisan Shi del Taijiquan. Es una distancia compartida por distintas artes como el Wing Chun, Aikido y hasta cierto punto el Xingyiquan y el Bagazhang. En el Taijiquan sin embargo, esta distancia se caracteriza por una adherencia y por una clase de empuje, más que por golpes desconectados ó de llaves abiertas sobre las articulaciones. Finalmente el Taijiquan utiliza todas las distancias, e incluye en su arsenal técnicas de puñetazos, patadas, lanzamientos y bloqueos enfocados de una forma única.

El entrenamiento del arte marcial de Taijiquan comienza con un detallado estudio de la lucha cuerpo a cuerpo a distancia media a través del entrenamiento del empuje de manos, diseñado de acuerdo con la teoría de las trece fuerzas. Un propósito importante de estos ejercicios,  es el de ayudar al practicante a desarrollar habilidades especiales derivadas de un enorme sentido de la integridad estructural y de movimientos eficaces. De forma simultanea el practicante cultiva habilidades para influir en la estabilidad y en la seguridad del contrario, hasta el punto que en una situación de combate, el oponente no puede expresar su fuerza de forma efectiva ó defenderse con éxito. Como la habilidad de este tipo de control se incrementa en la distancia media, estos principios y tácticas son trasladados al contexto de otras distancias y técnicas. De esta forma el entrenamiento del empuje de manos es utilizado como modelo y punto de referencia para técnicas de todo tipo.

La teoría del Taijiquan está basada en la observación de que  todo contacto amenazante debe pasar por la distancia media y es en este punto dónde se debería comenzar y centrar el entrenamiento. Esto no quiere decir que la teoría del Taijiquan desprecie las distancias extremas, tanto largas como cortas, ó que desaliente su estudio, sino que previamente sea adquirida la maestría de la distancia media. Para ser fiel a sus más básicos principios, el Taijiquan se mueve desde el centro hacia la periferia.

La ventaja de esta proximidad es que posibilita a los artistas marciales del Taijiquan a construir sus estrategias ofensivas y defensivas desde el centro exacto del combate, evitando así el desarrollo de ciertos hábitos que pueden llegar a arraigarse instintivamente por habernos centrado antes en las distancias extremas. Concentrarse de forma inicial en un alcance largo, puede conducir   al desarrollo de un estilo anticipatorio orientado hacia el ataque basado en la coordinación mano-ojo, velocidad y fuerza. A la inversa al aplicar unas energías predominantes al estudio de las distancias más cortas, puede conducir a una tendencia de esperar excesivamente para defender, dando como resultado a un forzoso compromiso de combate limitado con el oponente y con una frecuente necesidad de lucha en el suelo (ground fighting). Ambas distancias extremas son bien acogidas por la juventud, rapidez, talla y fuerza, y ambas llevan a provocar lesiones en el entrenamiento, ya que las acciones son frecuentemente forzadas, sobrepasando límites de seguridad debido a la urgencia de las circunstancias.

El enfoque que tiene el Taijiquan como método que cultiva primero la conexión para controlar al oponente en la distancia media, ofrece un camino alternativo respecto a las distancias extremas. Aunque este camino puede parecer algo indirecto comparado con enfoques de otras artes marciales convencionales, a la larga requiere menos velocidad y fuerza, y genera menos cantidad de lesiones. Casi nadie, sin reparar en sus características físicas, puede destacar en este tipo de entrenamiento de artes marciales, y continuar bien cumplida una edad, teniendo la seguridad de que la práctica debe  beneficiar y no deteriorar la condición física.

El estudio de la distancia media en Taijiquan comienza con el combate cuerpo a cuerpo través del empuje de manos, que al principio es muy suave y fluido. Con el tiempo evoluciona a una clase de empujes controlados que conducen a métodos explosivos de ataques, golpes, empujones etc  y más tarde llegamos  a técnicas completas de arremetidas. Todas estas técnicas están fundadas sobre la maestría inicial de técnicas de lucha cuerpo a cuerpo a distancia media, derivadas de los ejercicios basados en Peng, Lü, Ji, An, Cai, Lie, Zhou y Kao. Vemos que las técnicas progresan de forma natural  desde la distancia media a las distancias media-larga y larga. Además, dominar  la distancia media, te permite controlar el acceso a la distancia media-corta, corta y de lucha en el suelo. Sus principios son aplicables a las otras distancias.

Mientras la mayoría de los estilos de las artes marciales parecen determinados a impedir la distancia media,  el Taijiquan en vez de centrarse sólo en una ó dos distancias, invita de forma entusiasta a la conexión de la distancia media, y persigue el círculo completo desde su eje. Aquí se encuentra la mayor parte del secreto de las trece fuerzas.

Para saber más sobre el autor, su página web es: www.sammasich.com