choyEl pasado sábado 11 de abril tuvimos la ocasión de asistir en Madrid a una clase exclusiva y excepcional, organizada por la Asociación Española de Kuoshu y traída desde Valladolid de la mano, o mejor dicho, del puño, del maestro Manuel Mazón, seguido de un séquito de aprendices venidos de diferentes comunidades autónomas y diversas experiencias marciales.

Y digo excepcional porque no es común para mí el tener la ocasión de, en un sólo día, descubrir un arte marcial y aprender una forma entera perteneciente al mismo, como es el caso del Choy Li Fut, un estilo de Kung fu, y su forma de parejas llamada Yee Yen mui fa.

Como estudiante de Tai Chi Chuan, la característica que resaltaría del Choy Li fut, en contraste con las del estilo que yo practico, sería el uso de las técnicas duras, con predominio del golpe de antebrazo, el ataque directo y repetido, combinado con la defensa de los ataques lanzados por la pareja, lo cual hace de toda la forma una dinámica lluvia de puños y alguna que otra patada, absorbidos por el oponente, dejando a menudo moratones como prueba de que la intención no es pretendida.

Me ha parecido de lo más enriquecedor el adentrarme a un nuevo enfoque de las artes marciales chinas, porque para mi propia satisfacción, mis bases de Taichi me han permitido asimilar rápidamente las partes comunes de ambas disciplinas, como el uso de los pasos, la conexión con el adversario, neutralización y desvío de las embestidas, la redondez de los movimientos, el uso del fa jing, incluso la identificación de posturas comunes como “la bella dama” o “dos puños golpean los oídos”; y a la vez experimentar con variantes completamente nuevas, que me han abierto nuevas perspectivas del combate, como son la agilidad y rapidez de la ejecución, la predominancia del uso de la parte superior del cuerpo, además de todas las características propias de las artes marciales externas en contraposición con las internas.

Con la gran experiencia de Manuel Mazón en diferentes disciplinas, y su efectiva capacidad didáctica, ha sido fácil aproximarnos a todos a su terreno, independientemente de nuestros niveles y experiencias previas, y culminar en un solo día el aprendizaje de esta forma, Yee Yen Mui Fa, que ejecutada de corrido puede venir a durar poco menos de un minuto, eso teniendo en cuenta la agilidad que la caracteriza.

Como conclusión de lo dicho, mi experiencia personal y primeriza en el arte del Choy Li Fut revierte en que, además de aprender cosas nuevas, he tenido la ocasión de afianzar la técnica de mi práctica habitual de Taichi Chuan, estilo Yang, por puro contraste y comparación con la de un estilo relacionado en la base y muy diferente en la forma. Siempre que tenga ocasión seguiré participando en clases adscritas a diferentes disciplinas para permitir una evolución y enriquecimiento de mi estilo personal.

Irene Arnanz

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