El 16 de noviembre de 2013, en el Gimnasio Oviedo Sport, se celebró el “Taller de empuje de manos de taichi”, con Manuel Mazón, profesor de taichi y kungfu de reconocido prestigio en toda España que reside en Valladolid, y que nos regaló el taller de forma desinteresada y gratuita. La veintena de practicantes que asistimos pudimos observar su bondad y buen carácter, así como sus habilidades físicas, técnicas, tácticas, y didácticas. Mostró las técnicas con su ejemplo y experiencia, lo que facilitó el aprendizaje mediante la comprensión y apreciación de las sutiles fuerzas del taichi y los estilos internos del wushu (artes marciales chinas).

El empuje de manos (Tui-shou) es el combate de taichi (taijiquan), y trata de desequilibrar al oponente sin perder nuestro equilibrio, mediante empujes con los brazos fundamentalmente. Tiene muchas variedades, pues puede practicarse a pies quietos o móviles y en progresivas modalidades hasta llegar al combate libre. Es una forma de lucha muy sencilla, pero completa, una forma de mejora, un entrenamiento del cuerpo y la mente, competitivo o no, apto para todas las edades y condiciones.

En un ambiente seguro y distendido, practicamos el difícil arte del empuje de manos, buscando el equilibrio entre la suavidad y la fuerza, flexibilidad y resistencia, atención e intención.

Para explicar los ejercicios los fue mezclando con explicaciones de las posturas (grulla, manos como nubes, cepillar la rodilla, etc.) de las formas (rutinas –taolu-) y sus aplicaciones marciales para aplicarlas al empuje de manos.
Las explicaciones estuvieron plagadas de interesantes comparaciones para facilitar su comprensión, y de prácticas para percibir las sensaciones que nos indican las correctas posturas adecuadas.

Imaginando que estamos en el agua, nos movimos aplicando el principio de Arquímedes, de experimentar como al hundirnos (bajar) levantamos las manos, como si subieran con el agua que asciende y puede desbordar. Como una pelota que flota en el agua y si la empujamos contra el agua, sale rebotada hacia el aire.

Para que nos “salga” lo comprendido hacemos repeticiones motivadas sintiendo las fuerzas al mover al compañero. Ante el empuje del oponente, cedemos, girando la cintura, lo que permite desviar su fuerza, y al bajar nos mantenemos en equilibrio. Mientras, se va contrayendo el músculo, como un muelle, y luego seguimos el movimiento online casino para que se expanda, y aplicamos la fuerza de rechazo, cambiando el peso de piernas y “cerrando” nuestra cadera, para desequilibrarle sin desequilibrarnos.

La comprensión y entrenamiento de la atención en nuestro centro de gravedad, permite mejorar el equilibrio, al mantener la proyección vertical de la línea de gravedad dentro de la superficie de sustentación, y activar, por reflejo, los músculos compensatorios para mantener el equilibrio y usar esa fuerza para aplicarla en la dirección del centro de gravedad del contrincante, para desequilibrarle, mientras nos mantenemos estables, pero fluidos, como el agua que se adapta a las condiciones por donde transcurre, al ceder y cambiar su forma.

Si nos damos cuenta, hay extrapolaciones que conlleva el ejercicio marcial, pues el mantenerse en equilibrio, nos mejora el equilibrio físico, mejorando el rendimiento, pero también el equilibrio mental y emocional. El sentirnos mas estables y fuertes mejora la autoestima y vitalidad, elementos determinantes en la salud de las personas.

Muchas gracias Manolo por este importante regalo, esperamos poder seguir aprendiendo, entrenando y disfrutando juntos de este interesante ejercicio marcial y terapéutico del empuje de manos del taichi, pues tenemos mucha afición, que ya ha dado resultados en competición, basta ver a los medallistas nacionales (Arturo, Raúl, Alba, Carmen y Majo) y a los medallistas europeos (Arturo e Iván).