En la andadura que supone el Tai Chi Chuan, muchos son los pasos que hay que dar. No todos son para avanzar, en ocasiones toca retroceder. A veces hay que pararse a meditar y otras hay que observar con atención; sin perder nunca el centro.

Cuando se le propuso a Javier Arnanz una serie de cursos sobre las bases del empuje de manos, este era el espíritu. Avanzar en el conocimiento a veces requiere retroceder a las bases y asentarlas de nuevo para remozar las ideas.
En este primer taller se nos obligó a prestar una enorme atención a los aspectos básicos del Zhan Nian Jin: la energía de adherir pegar, dejándonos un montón de trabajo para una buena temporada. Ahora solo nos queda, como siempre tras los cursos, sentarnos a contemplar cómo hacíamos las cosas y pensar qué debemos mejorar para poder avanzar en nuestra práctica.

Hay que sincerarse y reconocer que nuestro empuje de manos es muy mejorable, y gracias a eso hemos aprovechado la profesionalidad de Javier, el interés por enseñar algo que le apasiona y, cómo no, el sentido del humor que hizo de todo esto una experiencia muy agradable y productiva.

Terry Pratchett dijo: -“El problema de tener una mente abierta es que la gente insiste en entrar dentro y poner allí sus cosas”. – Pero a Javier le dejaremos que ponga todo su conocimiento y buen hacer.

Juan Hidalgo Carnicero