Esta Mañana de Tai Chi Chuan en el Rincón de Goya del Parque Labordeta de Zaragoza ha sido espléndida. Además de un sol radiante ha sido todo un lujo disfrutar en buena compañía de la mano de Manolo Mazón.

Confirmamos su maestría una vez más, consiguiendo que cada uno aproveche al máximo según su respectivo nivel. Todo con claridad, con explicaciones sencillas de las bases fundamentales que se aplican a cualquier estilo de TCC. Por eso todas los estilos, todas las escuelas son bienvenid@s y pueden confraternizar: casi 40 personas desde los 16 a los 80 años, desde francesas a chinos, hemos practicado dos horas largas que se han hecho cortas. Además ha sido el día del cambio horario y seguro que hubiéramos seguido otra hora más, bien a gusto.

En la foto faltan algunos más. Desde el primer momento el taller ha sido práctico y se podía grabar libremente, facilitando el trabajo posterior con material de primera mano.

Hemos practicado con muchas personas diferentes, dando juego a la sensibilidad que se enriquece con cada contacto único. El rigor de cada ejercicio se pone de manifiesto directamente cuando comprobamos nuestra estabilidad y la mayor o menor facilidad con que nos movemos. La seriedad en el trabajo y el sentido lúdico han ido de la mano para estimular una práctica sana y más extendida de nuestro arte marcial.

Sabemos que el empuje de manos nos contrasta con la validez de nuestra base, y que implica respeto y escucha atenta del otro. La dimensión social del Tuishou tiene magníficas posibilidades, y que se ofrezca con gran calidad en talleres así de abiertos hace brillar el Tai Chi Chuan como se merece: explorarlas y trabajarlas es cosa nuestra.
En resumen: SENCILLEZ, GENEROSIDAD, LIBERTAD, COMPAÑERISMO Y BUEN HUMOR.

Todos nos hemos sentido como de fiesta. Muchas gracias, Maestro.

José Javier Pedrosa
Técnico deportivo de Wu-shu