El pasado 24 de agosto, en Ponferrada, asistimos a la realización del curso avanzado de técnicas de palo, tui shou y aplicaciones técnicas dictado por el maestro Manuel Mazón (Manolo, para sus allegados) con el apoyo de la A.C. Pai-Hu Internacional.

El curso, por sus características fue profundo y exigente. Profundo porque se analizó cada técnica con rigurosidad clínica. Es decir, se fue más allá de la clásica aproximación que encontramos en los seminarios donde, por razones obvias, el instructor necesita cubrir las necesidades de conocimiento tanto del principiante como del experto. Así que resultó realmente placentero poder estudiar sin rodeos y plantear preguntas de nivel avanzado.

Exigente porque en un sólo día obtuvimos un volumen de conocimientos como para desarrollarlo en meses.

El calor y la intensidad del ejercicio físico nos pusieron a prueba y por momentos la información rebotaba en la barrera del cansancio, aunque nada que unos minutos de descanso no pudiesen resolver. Se tomaba un respiro y se seguía. Como era de esperar, nadie se rindió.
Todos nos comportamos como guerreros ávidos de saber y trabajamos duramente.

Poco se puede agregar al buen hacer pedagógico de Manolo. Es un profesional absolutamente enamorado del arte marcial en general, pero sobre todo del Tai Chi Chuan y su entusiasmo es contagioso, motivador, contundente. Es, a mi humilde entender, todo lo que un maestro debe ser, humilde, cercano y con una batería de recursos que le permiten encarar el mismo desafío desde diferentes puntos de vista. Su experiencia y capacidad de análisis le permite desmenuzar técnicamente cada movimiento, de modo que el aprendizaje está asegurado.

Luego de una intensa mañana estudiando la forma del “palo del mercado” con sus correspondientes aplicaciones y tras un repaso exhaustivo de las fuerzas del Tai Chi Chuan, de pronto nos sentimos acuciados por un apetito voraz, así que el grupo decidió que ya era hora del almuerzo (el cual acabó siendo una relajante comida campestre).

Pero un momento antes, quien escribe, acompañado por su alumnado avanzado, hicieron entrega de un pequeño trofeo-homenaje, en nombre de la escuela Pai Hu Internacional. Nuestra escuela, que es, eminentemente marcial, tiene una afinidad natural con maestros y escuelas internas del mismo tipo. Creímos que este gesto, aunque humilde, no podía postergarse más. Y lo hicimos teniendo en mente un doble objetivo. Por un lado, otorgarle un más que merecido reconocimiento a la tarea de Manuel Mazón, a quien consideramos uno de los casino online guardianes del arte completo en España, es decir del Tai Chi con su Chuan, como dios (o el Tao) manda; cosa que sabemos le ha ganado algún que otro enemigo.

Por otro agradecerle la consideración y la generosidad con su tiempo hacia todos, especialmente a los integrantes de nuestra escuela, a la que desde ahora lo une un indestructible lazo de amistad.

Luego de una comida estupenda, simple, abundante y llena de anécdotas, risas y enseñanzas (vamos, como deberían ser todas, jejeje) y habiéndonos relajado a conciencia como lo demandan las buenas costumbres españolas, encaramos el segundo tramo del día, en el que nos esperaban más técnicas y más ejemplos prácticos.

Entrenamos y entrenamos. Preguntamos, investigamos, resolvimos, planteamos.

A mi me gusta que la práctica sea un laboratorio donde uno sienta de primera mano lo que se está enseñando. De hecho mi actividad docente sigue ese método. El mejor pegamento con el que mantenemos el conocimiento dentro de nosotros es la experiencia acompañada de la información correcta. Teoría sin experiencia es simple erudición. Experiencia sin teoría genera una técnica que probablemente cojee en algún sitio.

Sobra decir mis expectativas se cumplieron con creces en este curso. Manolo enseña sin guardarse nada, sin miedo a “vaciarse” (algo que estoy seguro nunca le pasará a quien hace del continuo aprendizaje su forma de vida), así que es muy fácil sentir, como nos sentimos todos luego de esta experiencia, mejores guerreros y mejores personas.

Xié xié, sifu!
Fernando Veira
Director Pai Hu Internacional – España