Por Maribel Brito

Cuando entramos en una clase de Tai Chi, tanto al empezar como al terminar, realizamos un saludo al maestro e incluso al gran maestro antecesor o creador del estilo que practicamos como señal de respeto y gratitud. Igualmente, repetimos este saludo cada vez que trabajamos con un compañero o cada vez que el maestro nos hace una corrección personal.

¿Pero sabemos cuál es el origen, el significado y cómo se realiza correctamente este saludo?.

Sirva este espacio para recopilar los diferentes apuntes que he encontrado sobre el saludo utilizado en Tai Chi Chuan y, en general en las artes marciales chinas, de la palma sobre el puño o Bao Quan Li.

Para realizarlo correctamente debemos cerrar el puño de la mano derecha  y colocar sobre él la mano izquierda con la palma extendida, excepto el dedo pulgar que quedará oculto para no mostrar arrogancia. El saludo se realiza de pie, con los pies juntos, permaneciendo erguidos, sin inclinar la cabeza y con la vista hacia quien saludamos. Los brazos simbolizando la redondez de la forma de Tai Chi estarán extendidos  hacia delante, a la altura del pecho, formando un círculo.

La mano izquierda cerrada en puño recuerda al carácter chino “luna” y la mano derecha extendida recuerda el carácter cuyo significado es “sol”. Ambos caracteres unidos forman la palabra Ming que representa a esta dinastía (1368-1644). Cuenta la historia que este saludo de origen militar era utilizado por los grupos patriotas que luchaban contra los Manchúes durante la dinastía Ching (1644-1911) y que fue adoptado como señal de identidad de las artes marciales del templo de Shaolín. Igualmente, fue usado como saludo secreto de los revolucionarios.

Hay diversas interpretaciones de este saludo pero todas dirigidas hacia el mismo camino: el respeto hacia el oponente.

El saludo simboliza nuestra actitud hacia el contrincante, maestro, compañero,…, al mostrar respeto y voluntad de sujetarnos a las reglas previamente pactadas. El puño representa la fuerza o agresividad mientras que la palma extendida representa la inteligencia; es decir “la inteligencia dominando la fuerza”.

En el mismo plano hay maestros que explican que el puño cerrado representa además de fuerza, audacia; mientras que los cuatro dedos alzados de la mano izquierda simbolizan la moralidad, la inteligencia, la energía física y la habilidad del practicante de Tai Chi. Como de la fuerza y la audacia pueden surgir violaciones de las reglas, la mano izquierda sobre el puño derecho simbolizan el poder de la moral y la inteligencia para que no surja la confusión. Es decir, un puño descubierto  implica ataque o reto al contrincante; pero si lo cubrimos con la mano, ésta anula ese propósito al simbolizar el control de la agresividad.

Y si utilizamos las palabras del maestro Cheng Man-Ch´ing éstas nos llevan a la definición de que el saludo debe ser una afirmación de quienes somos realmente. El profesor explica que este saludo no es solo un ritual y por tanto, se debe realizar modestamente pero estando alerta, ya que debe mostrar la actitud de atenuar nuestra necesidad de dominar.

Pero este saludo también tiene una interpretación más simbólica ya que los cinco dedos del puño representan los cinco lagos más famosos de China (Dong Ting, Tài, Päng Yáng, Qïng Hâi y Hü Lün) mientras que los cuatro dedos de la mano extendida representan los cuatro océanos del mundo (Pacífico, Atlántico, Índico y Ártico) siendo la unión de ambas manos la simbolización del hermanamiento de las diferentes razas que habitan la tierra.

Esto recuerda  al antiguo dicho chino que dice así:

“wû hú si hâi jié xiöng di”
“Dentro de los cuatro mares y los cinco lagos, todos somos hermanos”.

Por último y, para terminar este recopilatorio de las diferentes interpretaciones del saludo utilizado en Tai Chi,  voy a hacer una pequeña referencia a como se efectúa el mismo cuando tenemos un arma en la mano.

En este caso y, teniendo en cuenta que el arma está sujeta con la mano izquierda, el saludo se realizará de manera similar pero será la mano derecha la que cubra el puño izquierdo, que sujeta el arma, para tapar la empuñadura y simbolizar de igual modo el control de la agresividad.